¿Habrá razones para seguir confiando?
CONFIAR es difícil (y más hoy): desconfiamos de nosotros mismos, de las instituciones, de los políticos, de la Iglesia, de nuestros amigos, de los conocidos y los desconocidos…
Pero hay alguien, Alguien, que sigue confiando en nosotros… Hacia Él nos dirigimos en este camino de Adviento, con Él queremos confiar. Con Él también queremos volver a nacer. ¡Buen camino! ¡Buen adviento! Que al final podamos decír: Contigo confío, camino y amo.

Te invitamos a recorrer con nosotros este camino del Adviento. ¿Te vienes?