El domingo 5 de noviembre llegó a todas las parroquias una nota del Vicario General de la Diócesis invitándonos a orar para pedir la lluvia y a usar en las celebraciones eucarísticas, los días que la liturgia lo permite, el formulario tradicional de oraciones “para pedir la lluvia” o a añadir en las oraciones de los fieles alguna petición específica con tal intención.

Desde aquí invitamos también a todos los fieles de nuestras parroquias a unirse a esta súplica de la Iglesia de Jaén. Para ello ofrecemos un hermoso texto del beato Pablo VI.

Dios Padre Nuestro, Señor del cielo y de la tierra.
Tú eres para nosotros existencia, energía y vida.
Tú has creado al ser humano a tu imagen y semejanza,
para que con su trabajo, haga fructificar las riquezas de la tierra,
colaborando así a tu creación.
Somos conscientes de nuestra miseria y debilidad.
Nada podemos sin ti.
Tú, Padre Bueno, que haces brillar el sol sobre todos y haces caer la lluvia,
ten compasión de cuantos sufren durante la sequía en estos días.
Escucha con bondad las oraciones que tu Iglesia te dirige con confianza,
como escuchaste las súplicas del profeta Elías,
que intercedía a favor de su pueblo.
Haz que caiga del cielo sobre la tierra árida la lluvia tan deseada,
para que renazcan los frutos y se salven los seres humanos y los animales.
Que la lluvia sea para nosotros el signo de tu gracia y bendición.
Así, confortados por tu misericordia, te rendimos gracias
por todo don de la tierra y del cielo,
con que tu Espíritu satisfaga nuestra sed.
Por Jesucristo, tu Hijo, que nos ha revelado tu amor,
fuente de Agua Viva que brota hasta la vida eterna.
Amén.