En la eucaristía de la mañana del domingo 7 de octubre de las tres parroquias de Bailén ha tenido lugar el rito del Envío de los voluntarios de Cáritas de las tres parroquias de Bailén. Después de la proclamación de la Palabra de Dios y de la homilía, las voluntarios de la caridad han sido invitadas a subir al presbiterio, donde han sido presentadas a la comunidad parroquial. Allí han profesado la fe, ante los fieles congregados. Y después han hecho público compromiso de realizar su tarea con fidelidad, con la ayuda de Dios.
Toda la comunidad ha elevado al Señor su oración por ellas y, después de recibir la imposición de manos de los párrocos, han sido por ellos bendecidos para su tarea.
Para que quede vivo recuerdo de sus compromisos, aquí está el texto que hemos usado en la celebración.

Profesión de fe y compromisos

Queridos hermanos:
Dios, nuestro Padre, reveló y realizó su designio de salvar al mundo por medio de su Hijo Jesucristo, quien confió a la Iglesia la misión de anunciar su Evangelio a todos los hombres y curaros de toda enfermedad y dolencia. Él se hizo cercano a los oprimidos y afligidos, mostrando a todos el rostro misericordioso de Dios.
Vosotros, voluntarios de Cáritas, sois el rostro visible de la caridad de la Iglesia, del amor preferencial por los pobres y por os que sufren que toda la comunidad cristiana tiene que tener.
Hoy os hacéis presentes en la eucaristía del domingo para que la comunidad parroquial os conozca y ore por vosotros, invocando a Dios para que os conceda ser reflejo de su bondad y su ternura y os ayude a buscar y defender siempre la justicia.
Pero antes, manifestad vuestra fe ante vuestros hermanos.

¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
SÍ, CREO.

¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, proclamó con obras admirables el Evangelio de Dios, mostrando siempre un amor preferencial por los pobres, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

SÍ, CREO.

¿Creéis en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

SÍ, CREO.

¿Estáis dispuestos a realizar vuestra tarea con generosidad y con ternura, respetando siempre a quienes servís, en su condición de hijos de Dios?

SÍ, ESTOY DISPUESTA/O.

¿Os preocuparéis de vuestra mejor formación y preparación y acudiréis con asiduidad a las reuniones organizadas para ello en la comunidad parroquial y por Cáritas Diocesana?

SÍ, LO HARÉ.

¿Prometéis, con la ayuda del Espíritu Santo, perseverar en la tarea a pesar de las dificultades, realizarla con diligencia según vuestra capacidad y buscar en todo el bien de aquellos que se os encomiendan?

SÍ, LO PROMETO.

Todos somos testigos de la fe y disponibilidad de estas hermanas (y hermanos) que asumen la tarea de servir a los pobres en nuestra parroquia. Oremos para que el Señor derrame sobre ellos su luz y su gracia para que perseveren en la fe que han confesado y en las promesas que han hecho.

Oración de bendición

Padre Dios, fuente de toda luz y origen de todo bien,
que enviaste a tu Hijo único, Palabra de vida,
para revelar a los hombres
el misterio escondido de tu amor,
✚ bendice a estas hermanas y hermanos nuestros,
elegidos para el servicio de la caridad:
concédeles que, al meditar asiduamente tu Palabra,
se sientan penetrados y transformados por ella;
y sepan anunciarla con toda fidelidad
a través de su servicio a los pobres,
a los que sufren
y a los que están enfermos o solos.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.