Tiempo Ordinario. Asumir las prioridades de Jesús

Estamos de nuevo en el Tiempo Ordinario. El tiempo andar por casa. Sin solemnidades ni fiestas. El tiempo de todos los días. El tiempo de descubrir a Dios en las cosas cotidianas y en las personas con las que compartimos la vida cada día. 

Vivir el tiempo ordinario es aprender a vivir como cristianos, como discípulos. Asumiendo sus prioridades y haciéndolas nuestras. En la lectura pausada de los evangelios las descubrimos;estas son las prioridades de Jesús:

1La primera prioridad de Jesús son los enfermos; la mayor parte de los pasajes evangélicos habla de enfermos y del modo en el que Jesús se comporta con ellos. Leemos, por ejemplo, en el Evangelio de Marcos (1,32-34): «Al atardecer, puesto ya el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados; y toda la ciudad se reunió a la puerta; Jesús curó a muchos pacientes de diversas enfermedades y echó muchos demonios…». Jesús dedica mucho tiempo a los enfermos y a los pobres y no sucede jamás que se niegue a acercarse a ellos y no los cure por falta de tiempo. Para los cristianos, los enfermos y los pobres deben ser una prioridad real.

2La segunda prioridad en Jesús es la predicación del Reino. Jesús aparece entre sus contemporáneos como uno que va a predicar el Reino de Dios: el air de Dios por los hombres, su misericordia y su llamada a vivir en consonancia con esta amor. Aparece en infinidad de pasajes evangélicos.

3 La tercera prioridad de Jesús es el encuentro y la conversación con las personas. Podemos decir que Jesús tiene predilección por la relación pastoral primaria del encuentro directo. Muchísimos son los ejemplos que encontramos en el Evangelio. Basta decir que Jesús era visto como uno que habla con la gente.

4La cuarta prioridad es la oración, un tiempo largo para la oración y la plegaria. El evangelista Lucas lo subraya repetidamente. Jesús se retiraba a lugares solitarios para orar. No oraba solamente cuando tenía tiempo. El daba tiempo a la oración. La consideraba una prioridad importante. «Por aquellos días se fue él al monte a orar y pasó la noche en la oración de Dios» (Lc 6,12). Después de la multiplicación de los panes, Jesús despide a la muchedumbre y sube al monte, solo, a orar: «Al atardecer, estaba solo allí» (Mt 14,23). Él no renuncia nunca a la oración, y nosotros sabemos bien por experiencia que no es fácil, sobre todo cuando hay tantas cosas que atender.

5La quinta prioridad de Jesús es el estar con los amigos, es la amistad. En dos sentidos: sobre todo significa dedicar, dar tiempo a los colaboradores inmediatos. Jesús dedica mucho tiempo a los apóstoles y a los discípulos; en toda la segunda parte de su ministerio Jesús pasa mucho tiempo no tanto con la gente, ni con los enfermos, sino con los colaboradores. Es una opción muy importante desde el punto de vista pastoral. Jesús tiene tiempo para los enfermos, los pobres, la gente y para los colaboradores. Se dice en el Evangelio de Marcos 9,30 ss.: «…atravesaban de largo la Galilea: Él no quería que nadie lo supiera, porque iba instruyendo a sus discípulos. (…) Llegaron entre tanto a Cafarnaúm, y estando en casa les preguntaba: ¿de qué discutíais por el camino?» Habían andado, por tanto, un largo camino —desde el norte hasta Cafarnaúm— sin encontrarse con otra gente: solo con sus discípulos. En segundo lugar, Jesús tenía amigos con los cuales se entretenía familiarmente, con libertad. Tenía amigos, tenía una casa a la cual iba cuando deseaba estar con Lázaro, Marta y María, con toda tranquilidad. A mí me parece, por tanto, que también las relaciones amigables eran una prioridad para Jesús. Y deberían serlo también para nosotros, para los que estamos implicado en la pastoral de las parroquias; nuestros grupos no pueden ser solo grupos de trabajo, sino que han de ser ante todo grupos de amistad, de fraternidad.

Y ahora, pregúntate: ¿cuáles son tus prioridades?

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1 comentario en “Tiempo Ordinario. Asumir las prioridades de Jesús”

  1. Vivimos un tiempo de desconcierto,la rapidez es lo que interesa . Estoy aprendiendo a disfrutar mas con cosas a las que antes no dedicaba tiempo,aprecio mas las cosas pequeñas del dia a dia :una charla con amigos,de la presencia de seres queridos ,de la falta de otros ,necesito saber que Dios esta ahí y noto su presencia .Estoy aprendiendo que es indispensable en mi viday sè a ciencia cierta que esta conmigo ,»Hablo con Dios»

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