Qué es Manos Unidas

Manos Unidas es la asociación de la iglesia católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo de los países en vías de desarrollo. Es, a su vez, una organización no Gubernamental para el desarrollo (onGd), de voluntarios, católica y seglar.
Manos Unidas mantiene dos líneas de trabajo:

  1. dar a conocer y denunciar la existencia del hambre y del subdesarrollo, sus causas y sus posibles remedios;
  2. reunir medios económicos para financiar los programas, planes y proyectos de desarrollo integral encaminados a atender estas necesidades.

Está presente en todo el territorio nacional, a través de 71 delegaciones. Sus fondos proceden de las cuotas de socios, una colecta anual en parroquias, aportaciones de colegios, empresas, organismos públicos, donativos, etc.

Manos Unidas nació como Campaña contra el Hambre para dar respuesta a una llamada de la Comunidad Internacional a unir esfuerzos y acabar con esa lacra en el mundo. Sesenta años después asistimos a lo que San Juan Pablo II denominó “la paradoja de la abundancia”: a pesar de que se produce lo suficiente para alimentar a casi el doble de la población mundial actual, sigue habiendo 800 millones de personas a las que se niega el derecho fundamental a alimentarse.

La campaña 58ª: “El mundo no necesita más comida. Necesita más gente comprometida”

El fin último de manos unidas es lograr un mundo donde todas las personas podamos vivir dignamente. un mundo en el que nadie pase hambre, donde el derecho a la alimentación esté realmente garantizado, y la creación no sufra un modelo de desarrollo depredador que lo contamina y destruye. Queremos escuchar y hacernos eco del grito de la tierra y del grito de los pobres, que es un solo grito y que clama justicia.
Este año, además de seguir plantando semillas que hagan crecer una vida más justa y fraterna, manifestamos nuestro compromiso por un modelo global de producción y consumo sostenible.
unidos a las comunidades empobrecidas a las que acompañamos en su desarrollo, queremos promover una producción agropecuaria y piscícola respetuosa con el medioambiente y que garantice el consumo local. impulsaremos una cosecha de productos agrícolas para alimentar a las personas, al margen de la especulación, pero abierta al comercio justo.
Y apoyaremos un aprovechamiento de la producción donde se minimicen las pérdidas y el desperdicio
de alimentos.
Acorde a las palabras del papa Francisco, “sabemos que es insostenible el comportamiento de aquellos que consumen y destruyen más y más, mientras otros no pueden vivir de acuerdo con su dignidad humana” (LS 193). por eso, invitamos a todos al compromiso por un mundo libre de hambre, respetuoso con el entorno y donde se cuide la vida.

Lo que consumo, ¿tiene que ver con el hambre?

Los últimos datos sobre alimentación no hay quien los digiera: cerca de 800 millones personas en el mundo (una de cada nueve), pasan hambre. Estamos devorando el planeta. Nuestra manera de alimentarnos acaba con los recursos naturales y provoca hambre. Pequeñas acciones y decisiones de nuestro día a día, como reducir la cantidad de carne que consumimos a la semana, no desperdiciar alimentos o comprar muchas menos cosas, pueden cambiar este sistema injusto para tantos millones de personas.

Debemos desarrollar un modelo de producción y de consumo que permita usar los recursos naturales de forma responsable y sostenible, para facilitar el acceso a los alimentos a todos los habitantes del planeta.