En la eucaristía de la mañana de las tres parroquias de Bailén ha tenido lugar el rito del Envío de Catequistas. Después de la proclamación de la Palabra de Dios y de la homilía, los catequistas han sido invitados a subir al presbiterio, donde han sido presentados a la comunidad parroquial. Allí han profesado la fe, ante los catecúmenos y ante los fieles congregados. Y después han hecho público compromiso de realizar su tarea con fidelidad, con la ayuda de Dios.
Toda la comunidad ha elevado al Señor su oración por ellos y, después de recibir la imposición de manos de los párrocos, han sido por ellos bendecidos para su tarea.
Para que quede vivo recurso de sus compromisos, aquí está el texto que hemos usado en la celebración.

Profesión de fe y compromisos

Queridos hermanos:
Dios, nuestro Padre, reveló y realizó su designio de salvar al mundo por medio de su Hijo Jesucristo, quien confió a la Iglesia la misión de anunciar su Evangelio a todos los hombres.
Vosotros, catequistas, no actuáis en nombre propio sino en nombre de la comunidad eclesial que os envía para una misión muy importante: ser transmisores de la fe por medio de la catequesis.
Expondréis y explicaréis la Palabra de Dios en la catequesis y, de esta forma, con vuestro esfuerzo y la ayuda del Señor, irán madurando la fe y la vida cristiana de aquellos que participen en la catequesis. No olvidéis en ningún momento que se trata, sobre todo, de llevarlos al encuentro personal con Jesucristo, que es el centro de nuestra fe. Por eso, cuando expliquéis su Evangelio, que atestigua lo que el Señor dijo e hizo, no olvidéis escucharlo y madurarlo primero en vuestro corazón, dóciles a su Espíritu.
Antes de recibir la misión de catequizar, es necesario que profeséis públicamente la fe de la Iglesia que os tocará transmitir; que expreséis ante la comunidad cristiana reunida vuestra disponibilidad a la tarea que se os encomienda y la aceptación del compromiso que asumís.

¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
SÍ, CREO.

¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, proclamó con obras admirables el Evangelio de Dios, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
SÍ, CREO.

¿Creéis en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
SÍ, CREO.

¿Estáis dispuestos a realizar vuestra tarea viviendo la fe con sinceridad de corazón y proclamándola de palabra y de obra, según el Evangelio y la Tradición de la Iglesia?
SÍ, ESTOY DISPUESTA/O.

¿Os preocuparéis de vuestra mejor formación y preparación y acudiréis con asiduidad a las reuniones organizadas para ello en la comunidad parroquial?
SÍ, LO HARÉ.

¿Prometéis, con la ayuda del Espíritu Santo, perseverar en la tarea a pesar de las dificultades, realizarla con diligencia según vuestra capacidad y buscar en todo el bien de aquellos que se os encomiendan?
SÍ, LO PROMETO.

Todos somos testigos de la fe y disponibilidad de estas hermanas y hermanos que asumen la tarea de catequizar en nuestra parroquia. Oremos para que el Señor derrame sobre ellos su luz y su gracia para que perseveren en la fe que han confesado y en las promesas que han hecho.

Oración de bendición

Padre Dios, fuente de toda luz y origen de todo bien,
que enviaste a tu Hijo único, Palabra de vida,
para revelar a los hombres el misterio escondido de tu amor,
✚ bendice a estas hermanas y hermanos nuestros,
elegidos para el servicio de la catequesis:
concédeles que, al meditar asiduamente tu Palabra,
se sientan penetrados y transformados por ella;
y sepan anunciarla con toda fidelidad
a aquellos que le son confiados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.