Durante los días 23 y 24 de junio la Comisión Permanente de Acción Católica General, invitado por la Vicaría de Evangelización y animada por la presencia del Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, ha organizado el Encuentro de Acompañantes “Llamados a acompañar”.

Casi una cincuentena de catequistas y animadores de grupos de las tres parroquias de Bailén han participado en el Encuentro.

Durante el fin de semana 150 personas provenientes de toda la Diócesis han participado en dicho Encuentro; otras tantas podrán hacerlo en el mes de septiembre, pues los catequistas, monitores y animadores de grupos de Jaén han respondido masivamente a la llamada. “La Iglesia tendrá que iniciar a sus hermanos –sacerdotes, religiosos y laicos– en este «arte del acompañamiento», para que todos aprendan siempre a quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro (cfÉx 3,5)”, dice el Papa Francisco, en EG 169.

El Encuentro fue un espacio de comunión donde ahondar en esta tarea fundamental en la vida de nuestras comunidades parroquiales, conocer y profundizar en las claves y dimensiones del Proyecto de Acción Católica General. Un lugar donde caminar juntos como acompañantes, que junto con la experiencia (de acompañar y de ser acompañado) posibilita el camino para un buen acompañamiento.

Durante la oración en la Capilla Mayor del Seminario, el Obispo quiso recordar que “la Iglesia Diocesana de Jaén ha entrado en un proceso de búsqueda de cómo ser una Iglesia con el sueño misionero de llegar a todos. Una Iglesia que busca evangelizar, que se pregunta qué tiene que hacer”. Y continuaba: “Vosotros estáis aquí para responder al qué y también al  cómo. Al cómo hacerlo y con quién. Por eso la convocatoria era para todos, porque todos estábamos llamados a este reto que tenemos por delante en la Iglesia de este tiempo. El Papa Francisco, precisamente, nos invita a ser una Iglesia en salida y la Diócesis de Jaén -con el obispo, los presbíteros y todo el pueblo santo de Dios- busca ser una Iglesia del Señor, una Iglesia misionera”.  

Asimismo, insistió en que “ser acompañante es cumplir las funciones, las tareas y las misiones a las que esté llamado en su propia comunidad” y ser que ser acompañante de Acción Católica “es, también, acompañar a adultos,  jóvenes, adolescentes y niños”.

La primera parte del Encuentro estuvo dedicada a profundizar en la tarea y figura del acompañante. A partir del relato del evangelista Lucas de los discípulos del camino de Emaús” (Lc 24,13-35), reflexionamos juntos en la dimensión del acompañamiento, como camino que, partiendo de nuestra propia realidad, nos conduce al encuentro con Jesús, y nos reviste de la condición de Apóstol. La puesta en común se hizo a través de un Bingo donde salieron un buen número de palabras sobre el acompañamiento (escuchar, testimonio, cercanía, consuelo, confianza, fe, apoyo, modelo, esperanza, perdón…). Esta reflexión fue enriquecida con las aportaciones que el Papa Francisco nos ofrece en EvangeliiGaudium (169-172).

En la segunda parte conocimos, profundizamos y experimentamos cada una de las tres dimensiones en la formación, propias del Proyecto de Acción Católica General: Conocer, Orar-Celebrar y Vivir. Dimensiones que ofrecen un camino equilibrado para cultivar las dimensiones de la fe, que Acción Católica General  plantea como un proceso variado y multicolor donde ir trabajando cada una de las sesiones de forma secuencial y alterna, situando el acento periódicamente en una de ellas. Conocer nuestra fe (formación sistemática) ayudará a tener una visión de conjunto de lo que significa ser cristiano; Orar-Celebrar propicia, en lo cotidiano, el encuentro con Cristo a través de la oración personal y de la participación en las celebraciones comunitarias; y Vivir avivará el impulso misionero analizando, desde la fe, temas y acontecimientos que surgen de su propia realidad social.Todo ello supeditado al principio unidad fe-vida.